SAJAMA 6543 metros
El  día 8 descansamos y el 9 de julio salimos por el premio gordo: el pico más alto de toda Bolivia que se lo escala en 4 días normalmente desde Sajama pero nosotros  queríamos hacerlo en dos.
Esa noche me sentía con picor en la garganta y la señal de un resfriado, pero el tiempo mandaba, porque solo había 40 kilómetros por hora y no podía perder esa oportunidad.
Salimos para el campo alto 5700 metros llegamos a la 1 pm después de 5 horas de caminata, dura golpeados por el viento.

Llegando a la cima del Sajama 6543 metros

 

Armamos la carpa y a beber agua.  La noche llegó acompañada del fortísimo viento que sacudía la tienda de lado a lado, esperamos para poder subir esta montaña hasta las 5 am, y finalmente salimos a las 5: 30 para arriba. Lo que más me impresionó de esta montaña es lo grande que se ve desde Sajama, los otros picos se ven como mascotas del Sajama, y parecía que alcanzar la cima no era fácil.
La cima esta a 800 metros más arriba de donde estábamos, son 4 o 5 horas a paso fuerte. Salimos con 60 kilómetros por hora aguantar como machos temperatura de 27 bajo cero con vestimenta como y tal cual un ocho mil. Mi gripe me hacía moverme como zombi más que como montañista  y avanzaba lento tratando de alcanzar a mi compañero Eduardo que iba adelante, en ese momento , miramos dos luces que bajan de la montaña y en ese instante pienso en el Cotopaxi cuando los clientes extranjeros bajan sin la cima. Así era,  una montañista alemana no soportó el frio y se regresó por salir muy temprano , nosotros estábamos haciendo lo correcto. Llegamos a los gendarmes de roca y después de pasarlos a los difíciles penitentes que son como pequeños arbustos de hielo que no dejan avanzar para arriba caminar por estos es lento y molestoso y quieres escapar lo antes posible porque el avance se hace muy tedioso.

El Equipo, Claudia, Eduardo, Don Jorge y Mi persona.

 

A las 8 am salimos de este bosque helado y todo cambió. Una capa de nieve dura con la pendiente final que son los 3 domos finales, “la cima estaba cerca”.
Mi respiración era agitada y mi gripe me pasaba factura, los pulmones trabajaban al máximo y mi cuerpo debilitado avanzaba en zigzag para arriba, tratando de engañarme que faltaba poco. No piensa en nada solo caminas como autómata soportando tu incomodidad y acordándote que no puedes desaprovechar este regalo de la montaña, que el clima es bueno y tienes que llegar como sea, es más bien un ejercicio de voluntad del espíritu,  que hace que persigas con tu corazón ese sueño anhelado.

Como pegada al alma la bandera de mi País, promesa hecha al Embajador Ulcuango que la llevaré. hasta lo más alto de Bolivia

 

De pronto te das cuenta que todo se aplana, veo a mis compañeros parar de andar y de una en el horizonte esta la planicie enorme, descomunal, hermosa, sagrada,  como una cancha de futbol  es la CIMA, estallo a llorar, lo logramos, me arrodillo y agradezco porque  todo acaba ya no hay que subir más.  Dejo sacar el llanto por tanto esfuerzo entregado, le agradezco a la montaña por su cumbre y le pido que me ayude a bajar bien al campo base.
Saco fotos y pienso que estoy a una cima de la mitad del proyecto, y digo: mañana para el Acotango.
Solo pienso porque ahora les escribo desde La Paz, curándome de una gripe que me hizo regresar a descansar después de tres seis miles seguidos,  fueron suficientes para el cuerpo y necesito descanso.
El plan ahora es  salir el martes hacia dos montañas lejanas en la cordillera de Lipez el UTURUNCU de 6008, y el Alto Toroní de 6000 metros.  Esta es muy poco conocida y vamos a investigarla porque nadie la conoce.

Aguas termales en Saja, la vista inolvidable.

 

Así que el 15  de julio, salimos y el dios mediante, el  20 o 21 regresamos , espero que con 2 cumbres más, fuertes y sanos para seguir con las siguientes 6  seis miles que nos quedarían.

Un abrazo y muchos saludos.
Gracias a mis patrocinadores por creer que esto era posible, por confiar en mí para un proyecto de tan alta envergadura y magnitud, por tener fe en que los sueños y desafíos si no los intentas,  nunca sabrás hasta donde llegan tus límites y para mí el límite es el cielo.

 

Gracias a todos ustedes por pensarme y echarme bendiciones y gracias a mis patrocinadores:
Salud S.A. Chevrolet, Ministerio del Deporte.

A mis colaboradores:
Supermaxi, Adidas, Continental, Fundación ROMP y Kamex,

Un abrazo para todos.